No les llames solteros, llámales ‘soloístas’. Ellos reivindican el orgullo de la soltería, porque es posible tener una vida plena sin pareja.

El orgullo de ser soltero más allá de los 30. La soltería como forma de vida voluntaria y placentera, sin estigmas, sin explicaciones ni disculpas. La sologamia es ese estilo de vida que reivindica que la felicidad es posible sin tener pareja. No les llames solterones, llámales soloístas.

Desde hace varios años, los singles ya han conseguido su nicho en otros países como Estados Unidos. «Allí son un grupo notorio, cada vez hay más iniciativas y proyectos para cubrir sus necesidades de ocio, cultura, información… «, indican desde Sologamia.com, la primera web de España dirigida a soloístas. Sus fundadores, periodistas de profesión y sin pareja, se dieron cuenta de que todos los solteros que conocen se quejan de lo mismo, todos tienen las mismas necesidades que no son cubiertas por esta sociedad pensada para vivirla acompañado: «Queremos que nos dejen de llamar solterones, que nos cuenten la parte buena de vivir solo. Aquí la soltería a partir de los 30 está estigmatizada y queremos contribuir a que eso cambie; transmitir la idea de que puede ser algo transitorio, pero también puede alargarse y por eso debemos aprender a convivir con nosotros mismos, aceptarnos y disfrutar de las cosas».

En su web, los soloístas pueden encontrar desde el restaurante ideal para ir solo, hasta las aventuras y desventuras de una soltera en Ikea o artículos sobre cómo se vive el duelo en soledad. «¿Y si nuestro hombre o nuestra mujer ideal no aparece hasta dentro de 10 años? ¿Tenemos que pasar todo ese tiempo lamentándonos y lamiendo nuestras heridas por estar solos? En Sologamia nos negamos. Hay que vivir el momento, más allá de nuestro estado civil», explican.

La web española recoge el testigo de otras que ya tienen éxito en medio extranjeros. La edición digital de The Washington Post dedica una subsección llamad a Soloish a este grupo de solteros orgullosos de serlo; y en México, el portal web S1ngular está dirigido a los soloístas de este país latinoamericano. «La acogida de estos proyectos es buena, en parte, porque cada vez hay más población sin pareja, se retrasa la edad de pasar por el altar y también la de ser padre o madre», indican desde Sologamia.

Si nos fijamos en las autoras de referencia, Sasha Cagen y Kate Bolick, cuyo último libro tiene por título Solterona, destacan entre las que han contado con detalle cómo se vive esa etapa de la vida. Autoras que con sus historias intentan derribar los tabúes y las trabas que se encuentra en esta sociedad una persona que pretende vivir su soltería de forma libre y placentera.

LA MODA DE CASARSE CONSIGO MISMO

En este empoderamiento de los solteros orgullosos de serlo hay hasta quien opta por casarse consigo mismo, un fenómeno que ya cuenta con empresas especializadas, como I Married Me, que ofrece anillos, cartas y otros objetos que autorregalarse. Entre las pioneras en pasar por ese altar está la inglesa Grace Gelder, que besó en 2014 su reflejo en un espejo el día de su boda unipersonal. Según contó a The Guardian, «llevaba seis años soltera y creía que no iba a encontrar a nadie mejor para casarme». Gelder explicó cómo había dedicado mucho tiempo a conocerse durante una época en la que vivió sin pareja, cuando descubrió que no le interesaba mantener una relación con otra persona.

En Houston, Estados Unidos, Yasmin Eleby también contrajo matrimonio consigo misma en enero de 2015, cuando cumplió 40 años; y en España, Diana Aller está este mes de junio de aniversario de boda. Tal y como contó en su blog, hace un año se casó con ella misma, después de adentrarse «en una crisis interior, una crisis positiva, una revolución espiritual». Esa catarsis personal hizo que Aller se planteara lo que realmente merece la pena y llegó a la conclusión de que lo mejor es «vivir disfrutando»: «Dar nuestra mejor versión al mundo, luchar por las causas justas y evitar el impacto negativo sobre los demás». Y qué mejor forma que jurarse a una misma amor eterno.

Deja una Respuesta