No te dejes guiar por la “sabiduría popular”: las curas milagrosas no existen. Confía en tu médico, porque tenemos a nuestro alcance soluciones médicas que funcionan.

La disfunción eréctil o impotencia es la incapacidad para conseguir la erección del pene, pero también abarca aquellos casos en los que el tamaño, rigidez o duración de la erección se consideran insatisfactorios.

Puede ser de origen físico o psíquico y afecta a millones de hombres todo el mundo. Aunque socialmente siempre se ha considerado un tema tabú, a medida que se van popularizando tratamientos eficaces, son más las personas que buscan ayuda para este problema.

Este problema afecta más a los varones de más edad, aunque no en exclusiva. Se calcula que en torno al 5% de los hombres tienen problemas de erección alrededor de los 40 años, y en torno al 25% les afecta antes de cumplir los 65. Pese a que la incidencia de la disfunción eréctil aumenta con la edad, debemos pensar que no es una parte inevitable del proceso de envejecimiento.

¿Qué la provoca?
Conseguir una erección conlleva una secuencia precisa de acontecimientos: en primer lugar, los impulsos nerviosos parten del cerebro y se transmiten por la médula espinal para alcanzar finalmente los nervios de la zona del pene. La respuesta la producen los músculos, tejido fibroso, venas, arterias y singularmente los cuerpos cavernosos, o estructuras del interior del pene, que almacenan sangre durante la erección.

Una alteración a cualquiera de estos niveles puede producir disfunción eréctil, siendo la causa más frecuente (más o menos en un 70 por ciento de casos) la alteración de nerviosmúsculos-tejido fibroso-vasos sanguíneos, mientras que el resto de casos tienen un origen psicológico.

Ataja ya el problema
Lo primero que debes hacer es pensar que la disfunción eréctil no es un estigma, ni una rareza. Si crees que la padeces, acude a tu médico de familia: él conoce tu estado de salud y los medicamentos que tomas y, mediante una historia clínica dirigida y un examen físico y psicológico, puede encauzar el diagnóstico y determinar si necesitas la atención de un urólogo.

No todo es viagra
Es importante acudir cuanto antes al médico de familia para que valore el problema y decida el tratamiento más adecuado.

Hay muchas alternativas para combatir la impotencia. Si quieres, puedes.

Lo último y lo mejor
La primera medida es actuar sobre los factores de riesgo. Una vez controlados, el tratamiento de los síntomas está indicado en la mayoría de los pacientes: ayuda a conseguir una rigidez adecuada del pene, de modo que la relación sexual sea posible y satisfactoria.

Inicialmente se suele comenzar con fármacos orales, cuyo efecto tiene una duración variable (desde cuatro a veinticuatro horas).

Otros tratamientos (“de segunda línea”) son los dispositivos de vacío –que funcionan mediante la generación de vacío que atrae la sangre hacia el pene, donde queda atrapada al colocar una banda constrictora alrededor de la base del mismo–, los fármacos de aplicación intracavernosa o intraureteral.

Como tercera opción, disponemos de prótesis de pene, útiles en pacientes que no responden a otros tratamientos debido a que presentan lesiones en los cuerpos cavernosos del pene. Existen tres tipos de prótesis: flexibles, maleables e hidráulicas, estas últimas ofrecen mejores resultados.
No olvidemos que los medicamentos para la disfunción eréctil, como todos los fármacos, pueden producir efectos secundarios, por lo que jamás deben tomarse sin la supervisión de un médico.

Sea cual sea la causa de la disfunción eréctil, el tratamiento incluirá cambios en hábitos de vida poco saludables, la modificación o directamente el cambio de tratamientos para otras enfermedades que puedan incidir en la disfunción eréctil junto con apoyo psicológico.

Factores de riesgo
Numerosos factores pueden facilitar la aparición de disfunción eréctil o ser causa directa de la misma:

HÁBITOS TÓXICOS

Consumo de alcohol o alcoholismo.
Tabaquismo
Consumo de drogas
Medicamentos:
Algunos fármacos para el control de la tensión arterial, como los betabloqueantes.
Antidepresivos
Tranquilizantes
Algunos antialérgicos
Hormonas: abuso de esteroides en culturistas, hormonas administradas como tratamiento en el cáncer de próstata…
CIRUGÍA

Tratamiento quirúrgico del cáncer de próstata
Cirugía de la columna vertebral
Cirugía de la vejiga
Cirugía de la pelvis
ENFERMEDADES

Enfermedades endocrinas: diabetes mellitus, alteraciones tiroideas…
Insuficiencia renal
Enfermedades de la próstata y del pene
Enfermedades vaculares: hipertensión, arteriosclerosis…
Enfermedades cerebrales y de la médula espinal
Depresión
OTRAS

Mala técnica sexual
Relaciones personales incadecuadas
Ansiedad
Estrés

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